El capataz llegó a la obra y preguntó:
¿dónde mierda está López?
La señora entró a la oficina y cuando la
recepcionista levantó la vista preguntó:
¿López ya llegó?
El preceptor del normal tomaba asistencia:
¿López, está?
Dos adolescentes sentadas en una plaza:
¿sabés quien me gusta del colegio?
¿López?
¿López?
Siempre hay vida detrás de una pregunta.
Curciento
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