25.11.09

Zepol por Cintia Weckesser

No nos alcanza

no nos conmueve

lo suficiente…

Somos la clase de mierda

que mira cómo arrastran

un cuerpo detrás del telón

y elige

volver la cabeza a sus cobardías

seguir chupando

mucha mucha tevé

alegría de utilería

para volver a olvidar

y volver a creerse

el cuento de la libertad.

Libertad para morirte de hambre

libertad para morirte de odio

libertad para morirte.

Vos que no salís a prender fuego la ciudad

ni vas a meterte detrás del telón

no vas a meterte...

¡Vení que ya comienza!

¡Vení que ya empezó!

El presentador escupe

todo eso que te encanta

que te encanta…

Las polillas perforan el vestido de la democracia

y el olor a carne podrida

no te espanta.

19.11.09

Zepol por Jorge Barquero

(Pienso, al igual que muchos, que los desaparecidos no andan dando vueltas por ahí ,como dicen con singular cinismo los genocidas.)

En tu boca callada, ante la muerte, ese lenguaje, ese convencional y monótono lenguaje de partido, se transformó en un lenguaje heroico, como el primer modo de afirmar tu propia existencia por perder; un árido canto de una furia que existe por primera vez, en el primer instante de un nuevo y ya brevísimo mundo. Sí, tu nueva existencia nació y agonizó con la forma de la tragedia, fue oscura, minuciosa, opaca y feroz. Fue una revelación en el teatro del tribunal de la conciencia, como lo fue en el del tribunal verdadero, aquel en donde comenzabas a morir por tu verdad, esa verdad que da vida y movimiento a las cosas, y que tiene que ser repetida sin cansancio, en un relato fijo, para siempre, que ya no se perderá jamás, como tampoco se perderá tu lograda certeza.

11.11.09

Zepol por Normand Argarate

Allá, que es el mas acá, de todo lo que nos duele;

¿Tendrás el beso que merecen los valientes?



Por eso compañero:

No abandonemos las humildes vanguardias,

las solitarias banderas, que se levantaron

como simples pañuelos, en el revuelo

silencioso de la plaza.

La clara consigna: “Sin olvido, ni perdón”

hoy pone luz a lo ominoso,

palabras al innombrable horror

y desde la costilla femenina de la patria

ilumina las sombras que dejaron

los asesinos/hijosdeputas/malparidos

por eso compañero

hay que cuidarse de los fachos

que todavía andan sueltos

con bocinas o “matracas de ocasión”

Ya sabemos “esos chumbos venían con la bronca”,

fusilan duros en cualquier basural,

Por eso compañero;

hoy mas que nunca

“sin olvido ni perdón”

………………

Y López

Y López

¿Dónde está?

9.11.09

Apariciones por Jorge Alberdí


“La niebla venía a buscarnos,

aunque estaba desde siempre”

Rogelio Ramos Signes


Estábamos sentados a la mesa de aquel bar

doblados en miradas y guiños de atardecer

y desde el fondo del espejo

un omitido apareció.

En la memoria, un segundo

bastó para que el rumbo de las ausencias

divagara.

Nos preguntamos por la punta del iceberg

nos preguntamos por nuestra sólida presencia

hasta que la pregunta nos desvaneció.

Somos espectros, ilusiones

que tienen conciencia de sí, engañosa.

Necesitamos que alguien no esté, para ser.

Es terrible, pero quizá

aquellas sombras, siluetas, nombres que insisten

en ser lo que no son

pertenezcan a una vida más real

en otro lugar, otro espacio

gente, al fin, que relata historias de muerte

historias de haber sido, sobre padres madres o amantes

que gritan nombres contra las paredes

y que cada tanto

invaden este mundo inconsistente

como un efecto de realidad.

La tiza con la que escribo mi nombre

la traza de la desintegración que me hermana

que nos vuelve relato

cristal oscuro de ideas como armas

tiembla en cada evocación

y mientras un niño se esfuma

nos sentimos horriblemente vivos.

Hojas secas que se queman

para que el humo justifique alguna realidad aparente.

Este dolor que no tiene el consuelo de la certeza

retorna como una elipse que niega la continuidad.

Quizá de tantos ausentes

seamos nosotros fantasmas

como esa niebla que viene a buscarnos

aunque siempre haya estado aquí

en la mesa

donde la ventana de un diario

habla de aquellos de los que no sabemos

pero quisiéramos tenerlos

sentados junto a nosotros

jugando con las migas

sobre el mantel.

La tarde cae, definitivamente.

Jorge Alberdi; setiembre 2009, a propósito de tantos JJ López

4.11.09

Zepol por Iván Ferreyra

Ya nadie habla de López, ¿Por qué deberían hacerlo?. Los periodistas a tres años no lo consideran noticia. La gente en la calle piensa que está muerto. Todos se arrodillan ante el desencanto de la desaparición. Todos amontonados en colas de los colectivos deseosos de huir. ¿Dónde está López? es la pregunta que nos acompañará en lo que nos queda de vida. Antes confiábamos en la lluvia, en su poder de sanación, ahora vivimos atragantados de sequía, creyendo que la calidad de vida está en las milanesas de soja. Los que buscan bajaron los brazos, tienen la cinta que demuestra la verdad, pero los canales están llenos de travestís sin registro. Las radios están ocupadas por ministros de Iglesias que nunca convocan la belleza. Ya nadie habla de López.
Y duele.